Proyecto “Sitios de conciencia y territorios vulnerados. El derecho humano a vivir en un medio ambiente sano”

La vulneración del derecho humano a un medio ambiente sano, es tratado en el proyecto desarrollado en 3 localidades de Chile. La primera, es Petorca.

Este proyecto, realizado por la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi y financiado por la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia, busca concientizar sobre la vulneración del derecho humano a un medio ambiente sano, abordando la situación de tres localidades chilenas particularmente afectadas por la degradación ambiental por causas antrópicas. Con un acercamiento multidisciplinar, y esencialmente etnográfico, se busca conocer la realidad de las comunidades y sus habitantes, realizando historias de vida a las víctimas de vulneraciones del derecho humano al medio ambiente, con el fin de otorgar un “rostro” a las experiencias abordadas, sensibilizar a la población y abrir un diálogo público que nos permita generar una reflexión crítica de lo que está sucediendo, así como reconocer el desafío y responsabilidad que tenemos como sociedad para cambiar la situación.

La investigación en terreno comenzó el pasado jueves 12 de noviembre en Petorca, buscando conocer la realidad que se vive cada día debido a la escasez hídrica que sufre el valle y que se ha acrecentado durante los últimos años. Luego, en los próximos dos meses, se realizará trabajo de campo en Puchuncaví, zona de sacrificio por la contaminación industrial, y en Neltume, abordando la concepción de la tierra como sujeto de derecho desde las comunidades indígenas.

Los resultados de la investigación se presentarán en una exposición itinerante, además de la realización de talleres y actividades conexas, una de ellas, sobre la posibilidad de contar con una nueva “constitución ecológica” que permitan avanzar y garantizar aspectos que mejoren la institucionalidad ambiental, las políticas públicas y las instancias de seguimiento y fiscalización, y en donde, se pueda concebir el vivir en un medio ambiente sano como un derecho humano.

Además, se están realizando una serie de reuniones en el marco del proyecto. La primera se llevó a cabo el viernes pasado con el alcalde de Petorca, Gustavo Valdenegro, la encargada de la Oficina de Asuntos Hídricos, Carolina Vilches y Carmen Seguel, encargada de la Oficina de Turismo. En esta instancia se presentó el trabajo y los esfuerzos que ha realizado el municipio. Asimismo, se abordó el trabajo que realiza la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, el proyecto de investigación, la itinerancia de la exposición y la posibilidad de vincular el trabajo y experiencia en gestión patrimonial de este sitio de conciencia, en la creación de un futuro museo en Petorca.

Citas

Los habitantes de Petorca nos enseñan a darle un uso eficiente al recurso hídrico en un contexto injusto en el que el agua para el consumo humano no es un derecho ni está garantizado. Es interesante ver las distintas formas en las que la población de Petorca se ha adaptado a esta situación, considerando que tarde o temprano la desertificación va a afectar a gran parte de Chile. Prácticas como la reutilización del agua para regar los jardines podrían ser integrada en la vida cotidiana del resto del país, como forma de proteger un recurso que se vuelve cada día más escaso.

Magdalena Espejo, egresada de geografía, investigadora del proyecto

Recorriendo el territorio se hace evidente que hay agua disponible en Petorca, el problema está más bien en la distribución del recurso, en la falta de garantías para la población y en la falta de límites para el empresariado. Otro problema visible en los testimonios de los habitantes de la comuna es la lejanía que existe entre las leyes y la realidad de las personas. Entre las graves consecuencias que esto acarrea se encuentra la imposibilidad de localidades rurales de administrar el recurso de forma autónoma y según sus propias necesidades. Es fundamental que el derecho al agua sea reconocido, garantizado y una prioridad en el país. 

Javiera Rosselot, licenciada en antropología, investigadora del proyecto

Durante los últimos meses, la sociedad civil en Chile ha demostrado activamente en las calles la necesidad de reivindicar derechos esenciales que históricamente han sido vulnerados, entre ellos, la importancia de avanzar en políticas públicas que permitan una adecuada preservación del medio ambiente y así, garanticen un acceso igualitario de los ciudadanos a su goce y disfrute. Los sitios de conciencia, como promotores de los derechos humanos y la democracia, y en la necesidad de aportar a una civilidad activa y crítica, tienen la responsabilidad de hacerse parte de la discusión.

Daniel Rebolledo, antropólogo y coordinador del proyecto

No podemos normalizar la injusticia social. No es justo que los habitantes de Petorca se reúnan cada vez que llueve intensamente, a las orillas de su río, para ver si vuelve a fluir el agua superficial y que algunos medios romanticen la situación. El mismo río en que sus padres y abuelos hace 30 años podían regar tranquilamente sus chacras, recrearse, o pescar. En el valle, hay personas que tienen graves restricciones de acceso al agua, incluso para tomar, que dependen de camiones aljibes que les proveen una limitada cantidad de litros dos veces por semana. Comunidades que han sido gravemente afectadas en su forma de vida; que han visto morir sus animales, secar sus plantaciones o que finalmente tuvieron que migrar. Por otro lado, existen empresas agrícolas con grandes extensiones de monocultivos que mantienen enormes acumuladores de agua para riego, bajo el amparo de sus derechos de agua, un “bien nacional de uso público”, pero privatizado.

Daniel Rebolledo, antropólogo y coordinador del proyecto

Es una realidad que impacta, y que posiblemente, sea desconocida en su magnitud para gran parte de la población del país. Cuando alguien te dice “Si ustedes en Santiago, puede ser normal que si les falta azúcar se lo pidan al vecino, acá a veces para poder cocinar te piden agua, porque no la tienen”, es imposible no poder empatizar. Acá estamos hablando de dignidad, del acceso a un elemento tan básico y común. En la medida que el agua es vida, la sequía no solo afecta a las personas, sino también a las propias comunidades, a su estado anímico y cohesión social, hay localidades que tienen riesgo de desaparecer… Si estos lugares siguen en pie, es por la fuerza de su gente.

Daniel Rebolledo, antropólogo y coordinador del proyecto

Sobre la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi (Organización que lleva a cabo el proyecto)

Fundada en 1996, la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi es una entidad privada sin fines de lucro cuya misión es recuperar, preservar y poner en valor la memoria histórica del monumento nacional y sitio de conciencia Parque por la Paz Villa Grimaldi, ex Cuartel Terranova (centro secreto de secuestro, tortura y exterminio de la dictadura cívico-militar chilena).

Con una amplia función social, basada en la promoción de derechos humanos, reparación simbólica y colaboración por verdad y justicia, la Corporación desarrolla sus actividades mediante un equipo de 23 trabajadores, organizados en cinco áreas: Administración, Comunicaciones, Gestión Cultural, Educación y Museo. Se desarrollan instancias de recuperación y puesta en valor de las memorias de las víctimas de la dictadura cívico-militar, permitiendo diálogos públicos en torno a los DDHH en el presente mediante talleres, conversatorios, exposiciones y otras actividades inclusivas, abiertas y gratuitas.

Anualmente, el Parque por la Paz recibe más de 28000 visitantes, desarrolla diversas instancias de investigación, extensión, conmemoración y educación, es depositaria de colecciones testimoniales propias y de otros sitios de memoria y ha generado redes nacionales e internacionales con diversos organismos de DDHH, siendo uno de los principales referentes de preservación de la memoria y promoción de DDHH en Chile y Latinoamérica.

Sobre la Coalición de Sitios de Conciencia (Organización que financia el proyecto)

Fundada en 1999, la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia (“la Coalición”) es la única red mundial de Sitios de Conciencia. Un Sitio de Conciencia es un espacio de memoria – como un sitio histórico, un museo o monumento basado en el lugar – que impide esta supresión a fin de asegurar un futuro más justo y humano. Los Sitios de Conciencia no solo brindan espacios seguros para recordar y preservar hasta los recuerdos más traumáticos, sino que también permiten que los visitantes vinculen el pasado con cuestiones contemporáneas pertinentes que se relacionen con los derechos humanos. De este modo, un campo de concentración en Europa se vuelve un catalizador para discusiones sobre la xenofobia actual; un museo Gulag en Rusia destaca la represión de la libertad de expresión en el presente; y una casa de esclavos de 200 años en África desencadena acciones para ayudar a los 36 millones de personas que hoy están esclavizadas.

Con más de 275 miembros en 65 países, ampliamos la capacidad de estas instituciones vitales mediante subvenciones, redes de contactos, entrenamiento, mecanismos de justicia de transición, y apoyo. Estos miembros y socios recuerdan una gran variedad de historias y provienen de una amplia gama de escenarios: algunos de democracias de larga data, otros de países que lidian con legados de violencia, o de regiones post-conflicto que recién comienzan a responder a sus necesidades de justicia de transición. Todos ellos están unidos por su compromiso común de vincular el pasado con el presente, la memoria con la acción.